Continuemos la fiesta
¿Ya están preparados para lo que se les viene encima?
No miren para otro lado. Aquí el que más y el que menos tiene que pasar por el aro y socializar, que para algo nos acercamos a estas fechas tan señaladas.
Si lo miran bien no es para tanto y tiene sus ventajas. Se trata de intentar rodearse lo mejor posible y de buscar cualquier excusa para seguir bien rodeado, y el resto vendrá detrás.
Siempre seré el hombre que he sido esta noche

Foto: Frieke Janssens
Los ciclos se cumplen inexorables. A pesar de que algunas piezas salten, más o menos prescindibles: la máquina no descansa. Y el cuerpo lo nota.
Uno acoge con cautela según qué celebraciones por que ya se conoce. El día que explicaron el ejercicio de beber con responsabilidad alargué el recreo y así hasta hoy.
A pesar de todo, es tiempo de cenas y reencuentros. Al lío pues, Santiago espera.
Como dijo un valiente: siempre seré el hombre que he sido esta noche. Al que amanezca a la mañana siguiente ya le pueden ir dando.
Necesito un poco de fiesta
Esta noche es el día de los fuegos en Santiago.
No me pregunten por qué pero aún necesito recordármelo aunque no vaya a estar allí. Seguro que alguien del otro lado de este monitor conoce el motivo. Tampoco importa demasiado.
Ruego no me tengan en cuenta las nostalgias y los desbarres, ya falta poco para mis vacaciones y por encima estamos a viernes.
Lo único que necesito es un poco de fiesta y un par de cervezas. El resto vendrá rodado.
Bud Light. Disfruten el fin de semana.
Corriendo tras una cerveza
Señoras y señores, al igual que los lunes son día de penitencia en esta humilde bitácora, los viernes lo son de gloria y resurrección.
Toca fiesta, y no necesito correr delante de un toro o tirar una cabra de un campanario, no. Lo único que deseo para este fin de semana es sentarme a tomar unas cervezas tranquilo y que me de un poco el sol, qué coño.
¿No tienen a veces la sensación de que la vida se reduce a una carrera absurda en la que nunca llegan los primeros?
Pues esta vez no pienso apurarme, ya si eso les veo en la meta. Y ahí que me las den todas.
La fiesta después de selectividad
Hoy finalizan en Galicia los exámenes de selectividad donde miles de chavales han estado jugándose su futuro en apenas tres días.
Han pasado unos 15 años (me duele hasta escribirlo) desde que me sometiera a esa tortura y, como siempre, el tiempo ha mejorado notablemente el recuerdo de la experiencia.
Me queda sobre todo la fiesta descomunal que vino después, a la espera de una nota que ya suponía regular, pero que me permitió conseguir una de las cosas que yo quería: ser feliz con lo que hago.
Esta noche es toda vuestra, disfrutadlo a tope, por que el día de mañana no está tan lejos.
MTV. Hormonal Disorders.
En un mundo perfecto…
En un mundo perfecto las preocupaciones y nostalgias de este alma sin rumbo acabarían los viernes.
No tendría los nudillos en blanco de cruzar los dedos y mi mano podría palmear ese hombro que ahora lo necesita con la intensidad que exige la felicidad completa.
En un mundo perfecto ahora estaría pensando solamente en como dejarles una sonrisa para el resto del fin de semana.
Pero ya ven, nadie dijo que este mundo lo fuera, y a pesar de todo, necesito que por una puta vez lo sea.
Absolut. In an absolut world.
Todo saldrá bien, volveremos a emborracharnos, volverá la fiesta.
El retorno al tajo

El regreso siempre es complicado.
Después de estos días de procesiones, caminatas y atascos, la fiesta se acaba y comienza la verdadera penitencia: el retorno al tajo.
Como además no está en la esencia del ser humano contener su apetito, el que más y el que menos se habrá metido a cristo por los pies entre pecho y espalda. Y de postre unas torrijas. Con dos cojones.
(Vale, hablo de mi, ¿cómo lo han adivinado?)
Pues nada, que nos encontramos a lunes y esperando la venida gloriosa de un fax que no llega. Será que necesito más fibra.
Euskaltel. Con un café y un pitillito la velocidad de descarga también aumenta una barbaridad. [via]
El poder de la manada
Finiquitadas las fiestas, viendo los precios que manejan en la hostelería e interiorizando la peliaguda cuestión de que ya no somos quinceañeros ha llegado el momento de refugiarse en los cuarteles de invierno.
Si, sé que la primavera se acerca, pero no estamos para dar la vuelta al mundo en góndola. Si queremos estar frescos en los partidos decisivos hay que empezar a rotar.
En lo que a mi se refiere estoy como una pluma, pero me conozco el percal y cuando los primeros calores acechen volverán las oscuras golondrinas y la cerveza de los grifos a brotar. ¿Les parece un verso forzado? No conocen a mi manada…
Cerveza Norte. Manada. [via]
Mensaje de fiesta en Carnaval
Ya le falta poco a este Carnaval y he conseguido pasar otro año más sin tener que disfrazarme (el de la foto no soy yo, afortunadamente).
Quitando el aspectro gastronómico de esta fiesta (tremenda laconada la de ayer) nunca me ha gustado el Carnaval.
Respeto la farra, ojo, pero esto es un mensaje para el tío disfrazado de puta que por enésima vez intenta meterme mano: no lo encuentro divertido.
Y al de la careta que me está haciendo carantoñas ya se lo digo ahora también: no, no sé quien eres pero, en serio, me importa un carajo. Dejadme beber tranquilo, coño.
No me tengais el escaso humor en cuenta, es lunes y he dormido poco…
Sci-fi. O de como amañarse un disfraz en un pis pas.
Gafas con culos de botellas de cerveza

Todo se ve mejor cuando se mira a través de una cerveza.

A partir de este axioma hay quien se ha aventurado a reutilizar dos botellas vacías para elaborar estas gafas cerveceras. Concretamente el culo de las botellas.
Puede que estéticamente no acaben de convencernos pero después de unas cuantas cervezas qué más dá.
Nuestro aspecto dejará de ser importante y seguro que las lentes se convertirán en verdadero objeto de culto.
Imprescindible dejar avanzar la fiesta para su uso y disfrute.
Visto en slipperybrick
Etiquetas: alcohol, cerveza, friki, regalos | | 8 Comentarios















