Anticipando celebraciones

helianthus

He decidido celebrar mis primeros 5 años blogueando con 15 días de antelación, por si acaso se me ocurre dejarlo.

V aniversarioDespués de todo este tiempo, 1500 entradas, 7000 comentarios, un montón de visitas y tal… he comprobado que mi necesidad de dar la tabarra tiene el contrapunto perfecto en ustedes, puñadito de incautos que permanecen fieles a mis bandazos cibernéticos.

No les voy a dar las gracias por que no las merecen.

Así como también les digo que todo este trabajo está suficientemente amortizado con sus visitas.

Si no existiesen los blogs estaríamos dando la brasa de algún otro modo así que disfrutemos mientras podamos del invento.

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El valor de una cena

cenas sepulturas

Entrada escrita por Oky

He decidido escribir esto prácticamente del tirón. Y lo he decidido porque sé perfectamente que voy a tardar mucho en estar conforme con lo que ponga aquí. Evitaré así realizar un retoque en esta palabra, otro en aquella frase, borro el párrafo éste y el otro lo subo dejándolo entre el primero y el tercero. (Ya sé que sería más fácil decir “de segundo”, pero soy así de complicado).

A lo que iba. En primer lugar permítanme presentarme. Me llamo OKY. Y me llamo así desde hace mucho tiempo, antes de esta locura de los blogs, Internet y pollas. He pensado que podría ponerme un nombre diferente, más poético, un estilo como el del titular que me aloja, pero cuando uno tiene un ego como el mío resulta inevitable exponerse al ojo público de frente. Así, si vienen bien dadas mi orgullo me permitirá pasar un par de días de buen humor, satisfecho conmigo mismo. En caso contrario, quizá sea la última vez que me dirijo a ustedes, pues sus críticas reforzarán mi tesis de que no están preparados para esta dosis de talento que me permito ofrecerles esporádicamente, cuando me salga de los huevos. Es lo bueno de tener un jefe que sólo te paga una cena.

Y he aquí el tema principal de la entrada. (Habrán podido comprobar con qué destreza he omitido el asunto y lo he soltado como quien no quiere la cosa. ¡Lo he clavado!)

UNA CENA. Ni más, ni menos. Ya sé que en principio esto habla mal de mí. Si por una cena soy capaz de escribir esta parrafada, por una cantidad considerable pongo el culo en pompa y grito todo el rato: “oh yeah, you fucking good”. Pero a pesar de que considere que todos tenemos un precio (lo cual me servirá en algún momento para una nueva entrada) les puedo asegurar que mi precio para ese caso sería mucho más elevado. (Mínimo un fin de semana en una casa rural perdida, entre Padrón y Lestrove. Y la habitación con baño, ¿eh? –No como la otra vez.-)

En fin, UNA CENA. Para algunos, ya hablando en serio, una cena no tiene más significado que el implícito. En este caso, UNA CENA significa la promesa de un encuentro que el tiempo convertirá en ineludible, en una cita fija a la que nos agarraremos cuando la vida nos lleve por caminos aún más dispares. Un momento de evocación de recuerdos, de creación de más recuerdos, de retomar el viejo humor socarrón que compartimos en la adolescencia o, simplemente, de alzar nuestras copas y brindar por poder reunirnos un año más.

En el mejor de los casos, UNA CENA significará una herencia. Un momento, un sentimiento, una forma de ver la vida que podremos dejar a nuestros hijos. Nos conocerán por nuestros actos, los buenos y los no tan buenos, y nos recordarán a través de ellos. Y con suerte volverán a reunirse evocando sus recuerdos y creando otros nuevos.

Bueno, ya me he dejado llevar por mi lado poético. Como dije al principio, voy a escribir esto del tirón y no voy a borrar nada. Sino, el párrafo anterior se iba tomar viento. ¿He dicho yo “nos conocerán por nuestros actos”? Joder, si mi mujer permitiera que me conocieran por mis actos menos buenos mi círculo social sería aún mucho más estrecho de lo que ya es.

Mi mujer, este tema podría dar para veinte entradas.

Ya veremos si tengo paciencia para eso.

O si ustedes la tienen conmigo.

El encanto de formar parte de una mafia

superheroes-de-barrio

A pesar de las mentiras que cada cual llegue a inventarse para levantar una entrada de vez en cuando hay un tema difícil de esquivar: sin lectores es difícil mantener un blog.

No se necesitan muchos. Los que yo preciso para escribir, por ejemplo, se pueden contar con los dedos de una mano (abierta eso sí), y ellos ya saben quienes son.

Con el tiempo, llegan los inesperados, aquellos que forman parte de ese concepto tan 2.0 que se llama comunidad. Unos vienen y otros se van, pero por alguna extraña razón, también los hay que se quedan.

Después y sólo de vez en cuando, se llega a superar el límite que establece este formato. Parte de esa comunidad efímera toma cuerpo, se define y llega a ser lo que vaya usted a saber qué somos.

Por último ya sólo queda ir conociéndose en el Mundo Real™. Por que los blogs van y vienen pero la cerveza lleva siglos ahí, y por algo será.

Braun. Irresistibly smooth. [via]

Dedicado a Quater y a Nemo (y a Mina) , gracias por la noche sevillana.

No se me desmanden que los vigilo

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Voy a dejar este blog un par de días sin actualizar. A ver lo que hacen. Lo digo por que conociendo su pasión desaforada por comentar a troche y moche todas las entradas como si les fuera la vida en ello no quiero encontrarme a la vuelta todo perdido.

Que nos conocemos.

Tienen los archivos por mes ahí al lado, el mueble bar al fondo y la piscina en el patio. Coño que la internet es muy grande, seguro que no se aburren.

Tele2. Parents out of control. [via]

Un lugar para la exhibición compartida

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El futuro de esta bitácora está en el aire desde hace años, por eso no me inquieta la tan cacareada muerte de los blogs personales.

Lo que la mantiene viva es que su autor, El Barón (uséase, yo), prefiere la seguridad de lo incierto de su futuro antes que la terrible desazón de saber que todo ha acabado. Bucle perfecto, ya ven.

A pesar de twitter y facebook sigo necesitando un sitio único y personal para escribir y compartir lo que encuentro en la red.

Y esto seguirá siendo  así mientras mantenga la vanidad infinita que me impulsa a exhibirme y la capacidad de asombro que, a pesar de todo, aún me queda.

Sirius. Discover Music Again.

Cuatro años

el-cumpleanos-de-vader

Esta semana se cumplen cuatro años desde que publiqué mi primera entrada en el blog (en el viejo blogspot). En la barra lateral (al fondo a la derecha, como el baño en los bares) están los archivos que así lo demuestran.

Empecé en un monitor de 15” y con una conexión a internet con la que subir una foto era una odisea (lo del vídeo, mejor ni hablamos). Y por supuesto, si quería llamar por teléfono ni internet ni hostias. Ya saben de lo que  hablo.

Viene esto a cuento por que a veces cuando pasa el tiempo se pierde perspectiva. Empecé por curiosidad y diversión y por eso sigo. Curiosidad para buscar y por la diversión de compartir con los colegas lo encontrado.

Y algo más, por supuesto: Vanidad. Amigos míos, ese es el motor principal de El Barón Rojo, pura vanidad. Mi ego se alimenta de cada visita, de cada pingback, de cada voto… mi ego se alimenta hasta de sí mismo en cada párrafo de cada entrada. Y lo peor es que se gusta, el muy cabrón.

Por eso no puedo dejarlo.

Mms. Éste es el anuncio publicitario que mejor refleja el espíritu de cualquier blogger.
Buen provecho.

El gran Barón se despide hasta el lunes

pin-up-baron-rojo

Soy irresistible, lo sé. Es una cualidad que me adorna desde siempre y más ahora que tengo un blog.

Por eso me apena dejarles solos durante el fin de semana, a saber en qué brazos acaban, leyendo cualquier cosa por ahí, seguro.

No se apuren, tendrán su dosis baronrojiana el sábado y el domingo. Ya están las entradas escritas y programadas, que uno tiene vida social, aunque no lo parezca.

Por cierto, vienen a ser más de lo mismo, tampoco se hagan falsas expectativas.
Pero cuando lo mismo es tan bueno…

Lenthéric Solo. Lo siento, querida, pero no va a ser el desodorante…

El blog es mío y me lo follo cuando quiero

Foto: Ryohei Hase

No es tan difícil.

Lo que hace que continuemos manteniendo el chiringuito abierto son las ganas de que alguien nos escuche. Provocar algo,  un chispazo, lo que sea, en ese lector que viene a diario o en el que aterriza aquí por casualidad.

Pura vanidad, es cierto. Somos humanos y el talento está mal repartido.

Pero me hartan los agoreros, los que nos entierran, los cobardes que desprecian lo que ignoran y que suelen ignorarlo todo.

Seguiremos aquí mientras nos divierta. El éxito y el fracaso, por una vez, no vendrá de la mano del dinero que nos genere si no de la satisfacción que nos reporte. Eso es lo que descoloca a los medios tradicionales.

Y ahora pongo un anuncio publicitario. De payasos. Con lo que odio yo a los payasos. Ya ven, sólo por que me da la gana.

Yellow Pages. ¿Han captado la metáfora? Yo tampoco.

El dolor del desencuentro

Este fin de semana voy a perderme el encuentro de los Reservoir Blogs, pues el Rat Blogs Pack se reúne en pleno (casi) con la disculpa del EBE en Sevilla.

Lo peor de cada casa coincidiendo físicamente por fin con el único objetivo de acabar con las existencias de cerveza en la capital del Guadalquivir… un momento, que me estoy emocionando y las lágrimas no me dejan ver el teclado.

Un cúmulo de factores me ha impedido asistir a tan insigne evento pero espero que en breve se pueda remediar tamaña desgracia y mi dolor por la ausencia pueda disiparse descubriendo quien se oculta detrás de cada uno de los miembros de nuestra congregación.

Mox. No dolor. Brindad al menos en alguna ocasión por mi compañeros.

Es difícil ser humilde cuando uno es tan grande

Cualquier gesto puede ser interpretado como un síntoma de soberbia.

¿No os sucede habitualmente? Bah, seguro que no. A menos que escribais un blog, claro. Qué hermoso esto de escribir un blog, ¿verdad?…

Os diré una cosa: puede que los bloggers no seamos dioses, pero tampoco somos como vosotros, un respeto.

Nosotros creamos tendencia, nos posicionamos, tenemos lectores, nos hacemos comentarios, nos enlazamos, nos queremos y nos odiamos. Incluso se sabe de alguno que hizo algo original, una vez.

El resto lo constituye esa masa acrítica que pulula por internet destinada a pinchar una y otra vez en nuestros anuncios de adsense, como polillas contra una farola.

Por supuesto, nos amenaza la envidia de los medios tradicionales, pero nuestros dedos poderosos sobrevuelan ya los teclados para acabar con su rancia hegemonía.
O para unirnos a ellos. Si nos dejan, claro.

Top Gear. No hay mujer insatisfecha si el blogger no es manco (Refranero digital).

Etiquetas: automocion, blogs, Publicidad | | 7 Comentarios

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