A propósito del iPhone
Viñeta publicada hoy en el blog: Ojos que no ven del genial Sansón.
Una sonrisa diaria.
Y no, yo no voy a comprarme el Iphone.
El teléfono móvil + ratón USB de Canon
Mi gozo en un pozo.
A pesar de su apariencia, este ratón USB de Canon NO es un teléfono móvil.
Podrán utilizarlo como teclado numérico para el portátil y también como calculadora para enviar datos a su ordenador, pero no podrán llamar a la churri, ni mandar mensajes a los programas de la tele.
Un asco.
Con lo que me gustan a mí estas pijaditas.
Visto en Inventos absurdos [vía]
El teléfono móvil y la nostalgia
Que sí, que desde que tengo el móvil nuevo puedo hacer fotos cuando me da la gana, lo cual no deja de ser una peligrosa costumbre en las noches largas, siempre aderezadas con bebidas espirituosas.
Además puedo dar la tabarra enseñándolas después. Grabar vídeos horrorosos de detalles insustanciales. Descargar el politono de las Mamachicho. Escuchar música, jugar al tetris o dejarme la nómina en internet.
Vamos, que no me la chupa por que no se lo pido.
Vale, se lo he pedido y no ha querido hacerlo. . . pero a lo que iba, que me disperso.
Mi madre me ha pedido que le preste mi viejo móvil, compañero de fatigas hasta hace unos meses y al dárselo he sentido un ramalazo de nostalgia difícil de explicar, como si por él hubiese pasado una parte de mi vida.
Por que yo también me hago viejo, la ciencia avanza que es una barbaridad y a mí cada vez me gusta menos trabajar. Esto último no viene al caso, pero es verdad.
Personalmanía. ¿Tenés un celular que te da vergüencita? [vía]
Mensajes SMS para pedir perdón a tu pareja

Foto: Adrian Samson
Pedir perdón ofreciendo una disculpa convincente es una empresa difícil de la cual podemos salir mal parados si no actuamos con la pericia suficiente.
Además, si nuestra pareja no quiere cogernos el teléfono y debemos utilizar un mensaje SMS para disculparnos, la tarea se complica hasta el extremo: tendremos que condensar en 160 caracteres una historia creíble, una salida digna y si es posible, mezclarlo todo con una pizca de arrepentimiento y las típicas promesas de redención.
De todos es sabido la influencia de la técnica en el arte, así pues, si nos falla el talento, habremos de tirar de protocolos, reglas y métodos que aunque no nos garanticen el éxito puedan, por lo menos, aliviar nuestro estrés ante el doloroso trance.
He aquí alguna de las situaciones en las que podemos encontrarnos:

1º) Tu mujer ha encontrado las fotos que sacó a traición tu cuñado en una despedida de soltero.
Ante las pruebas gráficas negar la evidencia es inútil.
Será mejor inventar una historia pueril y cruzar los dedos para que se haga la tonta.
Este podría ser un ejemplo de mensaje:
La chica estaba incómoda con el billete en el tanga y yo intentaba quitárselo. Sí, con los dientes: es que tenía una copa en la mano en ese momento.
Después pediremos perdón, que no volverá a suceder y todo lo demás.
2º) Su mascota ha sufrido un desagradable accidente estando a tu cuidado y le compraste otra parecida para darle el cambiazo. Por supuesto, se dio cuenta.
Tendrás que exacerbar tus sentimientos de culpa (inexistentes) y apelar a su sentido de la responsabilidad. Échale un poco de teatro.
Mensaje:
Estoy destrozado por lo ocurrido pero ahora debemos pensar en el nuevo miembro de la familia. Dios nos ha concedido una segunda oportunidad. Aprovechémosla.
Si es atea, cambia lo de Dios por Destino y arreglado.
3º) Ha descubierto que cuando ella no está te dedicas a probarte su ropa. Y lo que es peor, que te sienta mejor que a ella.
Seamos serios, esto es complicado de arreglar (lo que me extraña, si haces eso, es que quieras arreglar algo).
Propongo dos modelos de mensaje. Uno para mujeres manirrotas y fashion victims:
Por fin he comprendido que tienes razón cariño: debes ampliar tu fondo de armario. De hecho, la próxima paga extra vamos a pulírnosla en ropa.
Para ti, claro
Y otro, lanzado a la desesperada, que intenta rescatar su orgullo de hembra:
Sólo estaba comprobando lo delgada que estás. No sé como eres capaz de entrar en esos vestiditos, qué buen gusto y qué tipito tienes. Guapa.
4º) Llegaste a casa en un estado lamentable (otra vez) y decidiste que orinar en el pasillo era una buena opción para no despertarla.
Lleva tu argumento de borracho hasta el final. Ya advierto que es una apuesta de doble o nada (como casi todos los mensajes propuestos).
Si no tuvieras ese mal despertar no me vería obligado a hacer estas cosas. Deberías pensar en ir controlando ese mal carácter. Por esta vez te perdono.
5º) Insinuaste que estaba gorda delante de sus amigas. Y en pleno período de síndrome premenstrual.
Ole tus huevos.
¿Sigues vivo? Bien, eso es que te quiere. Has de volver sobre tus pasos y reinterpretar la realidad.
Gordas están ellas, cariño. La de tonterías que tengo que decir para que no se sientan apabulladas ante tu físico. No volveré a hacerlo, que se jodan.
Estas son sólo algunas muestras de cómo salir adelante en situaciones complicadas: Imaginación, desparpajo y ausencia de sinceridad son las claves en la resolución de conflictos.
Por supuesto, no me hago responsable de las consecuencias que puedan ocasionar estos consejos.
A mí, por ejemplo, agachar la oreja y darle la razón no me ha ido mal pero, francamente, es menos divertido.
Caer en la tentación
A pesar del trabajo, de la falta de tiempo, de la inspiración escasa y de decirme una y otra vez que no puedo seguir con este ritmo, aquí estoy.
Dormir o mear, servidumbres de lo físico, se convierten en actividades secundarias si no tengo ninguna entrada publicada. Tengo que reconocerlo, soy un adicto.
Las palabras saltan desde mi memoria de manera instantánea y gratuita. Ya no me importa demasiado su calidad y pertinencia pues confío en su paciencia y en mi instinto para continuar.
Y que sea lo que Dios quiera que para un agnóstico como yo es toda una temeridad.
Podría intentar resistirme a la tentación, cierto: actuar con lógica, darme un tiempo. Pero cuando algo me preocupa, me gusta o me disgusta, llama mi atención de alguna manera, tengo que plantarlo aquí.
Y después asumir las consecuencias del cansancio y la falta de sueño.
Por que caer en la tentación no siempre es placentero pero algo en nuestro interior nos empuja a hacerlo. Y pocas veces podemos resistirnos.
Tele2. Call Me. Cheap calls are hard to resist.
Crisis energética y fluctuaciones monetarias
Foto: Herr Buchta
No sé lo que harán ustedes pero yo estoy empezando a guardar el aceite de las fritangas mientras desempolvo el cheminova, a ver si puedo refinarlo y obtener combustible a un precio razonable.
Por que la cosa está mal y pinta peor.
He revisado la bicicleta del trastero pero no recuerdo como funciona ese aparato infernal. Me dicen que exige esfuerzo y equilibrio así que he descartado su uso a priori. Aún no estoy tan desesperado.
Además el dólar sigue cayendo con respecto al euro y mis ganancias por publicidad, que ventilaban mi hipoteca con soltura, se resienten últimamente, llegando apenas para quitarme de trabajar.
Ante la crisis hay que tomar medidas.
Nextel. El cambio del real. [via]
Esto es un sinvivir.
El regreso y la rutina huelen a ascensor
¿Ya están todos ahí? ¿Qué tal el retorno al mundo laboral? Espero que el golpe no haya sido muy fuerte.
No se lo tomen tan a pecho. Recuerden que hemos venido a este valle de lágrimas para ayudar los unos a los otros. (Personalmente prefiero estar en el grupo de los otros).
Bueno, ya ven que no me he esforzado demasiado estos días. Siguiendo el ejemplo de los medios clásicos, he dejado que el becario tirase de fotos de archivo: los tópicos funcionan, aunque no siempre hagan felices a todo el mundo.
Total, el humor va por barrios pero casi siempre nos acaban haciendo gracia las mismas cosas. Por ejemplo: japoneses tirándose pedos.
New ringtones. Nuevos politonos. Sigo sin esforzarme demasiado.
Llego tarde a la última cena
Estos días me comprenderán harto de tanta película aleccionando sobre Educación para la ciudadanía, cansado ya de este laicismo feroz que nos apabulla.
Me estoy entrenando para superar la originalidad proverbial de la programación televisiva en la Semana Santa.
Una cosa es haber tenido que quedarme levantando el país con el sudor de mi frente y otra bien distinta que intenten adoctrinarme con sus métodos catódicos.
Menos mal que nos queda San Internet y las nuevas tecnologías para saber si hay alguna novedad en el frente.
Síminn 3G. Changing the course of history.
Acabo de pasar la aspiradora
Acabo de pasar la aspiradora y estoy derrengado.
Ésa es la frase que inicia el post. Ahora llega el momento de que se lo crean. Tanto la acción en sí como que ha pasado en este momento.
Esta entrada está programada, por supuesto. Sólo yo y algún ente superior (para el caso es lo mismo) sabemos con exactitud cuando se ha escrito. Pero déjense llevar. Eso no influye en el resultado final.
Piensen que puede que ni siquiera haya pasado la aspiradora. ¿Se imaginan, qué impostura?
Un blog, que se define como personal, mintiendo a sus lectores, incitándoles a pensar que ha realizado una fatigosa tarea doméstica sin haberlo hecho: deleznable.
Aunque por otra parte también me proclamo Barón Rojo. El que aparece en la Wikipedia ya está muerto. Algo falla cuando el autor recurre al anonimato. Cuando habla de sí mismo en tercera persona.
Reconozcámoslo: qué nos importa lo cierto si nos interesa lo escrito. Nada. Mi actividad con la aspiradora sólo atraerá a alguien si consigo convertirla en algo más. Y no bastan los chistes de doble sentido con el asunto del polvo. Aquí no.
He tenido que recurrir a la duda.
Hasta estas líneas solamente llegarán ya los lectores más pertinaces. Los baronrojianos auténticos. Los que aún estén buscando la frase lúcida que dé sentido a toda esta paranoia.
No estoy seguro de encontrarla. En mi blog también cabe de vez en cuando la reflexión sobre el problema de escribirlo: La verdad y la mentira. La seriedad y la burla. ¿Quién es el Barón Rojo? ¿Dónde se oculta la gracia de sus post?
¿Ha pasado o no ha pasado la aspiradora?
Vodafone TV. Pues sí, por la cuenta que me trae. ¿Lo dudaban?
Mírame como si fuera la primera vez
Acabamos la semana dedicada al amor con una entrada de principios. Y no me refiero a mis escasas convicciones morales, si no al comienzo de los escarceos amorosos.
Esos instantes fabulosos de indecisión y coraje que traeremos al recuerdo con vívida limpidez cuando los bostezos comiencen a delatarnos.
Ese anhelo doloroso, ese no saber, ese vacío en las entrañas. Ese salir a pasear con la esperanza absurda de llegar a encontrarla.
Y ese momento mágico, vibrante y surrealista en el que nuestros ojos ávidos se cruzan por fin con el peso de su mirada y todo se nos va a la mierda. ¿Lo recuerdan?
Telecom. Mirame, mirame, mirame… Visto en ChiquiAds
Etiquetas: Publicidad, telefonía | | 5 Comentarios














