Descanso con el método Estivill
Foto: Elene Usdin
Tras cerca de un mes (quizá exagero algo, pero me ha parecido una eternidad) en el que mi pequeño me obligaba a levantarme por las noches cada media hora (quizá exagero algo, pero me ha parecido una eternidad, repito), mi señora y yo decidimos empezar a utilizar el método del Dr. Estivill para enseñarle a dormir.
¡¡¡MANO DE SANTO!!! Hoy es la primera noche que he dormido de un tirón en no recuerdo cuánto tiempo.
¡¡¡ Qué felicidad!!! ¡¡Ya recuerdo lo que es ser persona!!
Para los que no lo conozcan, el método –resumiendo- se basa en dejarlo en la cuna hablándole con cariño, marcharte y volver cada poco tiempo. Siempre hablándole con ternura, pero nunca cogiéndolo, que si no el cabroncete te ha ganado.
Así resumido parece muy sencillo. Pero tendrían que verse ustedes acercándose a la cuna de su hijo mientras éste, sin parar de llorar y gritar, levanta los brazos para que lo cojas. ¡¡Es muy duro, oigan!!
Pero ya ven. De momento, en día y medio –en esta ocasión no exagero nada- ya ha funcionado.
Estoy seguro de que tendrá sus recaídas pero es mucho más fácil asumirlas después de haber dormido bien.
Ahora el problema está en que los abuelos nos hagan caso y apliquen el método sin concesiones.
– Ya tengo escalofríos-
Oky
La almohada del brazo
¿No están hartos de levantarse de la siesta con la mano atravesada por mil alfileres hasta que la sangre vuelve con lentitud desesperante a la yema de sus dedos?
Pues aquí tienen la Arm Sleeper’s Pillow, una almohada que tiene en su parte inferior un túnel para meter el brazo y poder dormir sin que se les quede la mano sin riego.
No entiendo cómo la humanidad en su conjunto ha tardado tanto en inventarla.
Me estoy quitando, otra vez
Imagen tomada del Flirck de Hot Meteor
Toca temporada de limpieza. Los que me conocen ya sabrán como va esto.
De vez en cuando me levanto con decisión, me convenzo de que soy un puto toxicómano y me embarco en la loable y siempre ineficaz lucha contra el tabaco.
Al cabo de unos días, el tabaco me convence de que deje de hacer el tonto, aquí paz y después gloria, y regreso al hábito, prudente y cabizbajo, acumulando fuerzas para el próximo intento.
Quitplan. ¿Alguien tiene fuego?
Lego adicción
Lego adicción: otra forma de calmar la ansiedad cuando se empiecen a aplicar las nuevas normas contra el tabaco.
La penitencia del hedonista
Foto: Diana Scheunemann
¿Qué tal se encuentran después del fin de semana? Espero que mal.
No me malinterpreten, no les deseo nada malo pero los lunes catárticos indican fines de semana de excesos, la penitencia del hedonista, y eso, amiguitos, no tiene precio.
Echaba de menos quejarme los lunes y por eso hoy he traído otro lamento, inversamente proporcional, para que no se diga.
Cuanta falta hace un buen dolor de cabeza de vez en cuando, coño.
El mal aliento delator
Hay mañanas en las que uno despierta como si se hubiese dormido con una zapatilla metida en la boca. Es humano por supuesto, y por lo tanto, disculpable.
Pero lo malo es cuando descubres, en el angosto espacio del ascensor del trabajo, que alguien se ha olvidado de sacarse esa puta zapatilla de la boca, y además te está contando sus milongas a una cuarta y media de la cara.
Si además es lunes, el disgusto es doble.
Dentyne Ice. Con lo fácil que parece solucionarlo…
Dejar el tabaco

Tengo la capacidad de dejar de fumar con la misma facilidad con la que vuelvo de nuevo, siempre, y a los pocos días.
Esta adicción insensata, que me acompaña desde hace demasiado tiempo, comenzó en la adolescencia comprando cigarros sueltos en la Algalia mientras bajaba al centro para emborracharme con un par de tumbas y alguna cerveza. Bendita juventud.
No recuerdo exactamente lo que perseguía por aquel entonces: quizá poses de galán de cine clásico; quizá algo que hacer con la mano que no tenía una copa; seguro un motivo para acercarme a las peligrosas fumadoras…
Después de los años, me temo que el glamour barato del tabaco y el humo continua enganchando incautos.
Pero a los veteranos del vicio sólo nos queda esperar el empujón definitivo, el beso esquivo de la lucidez, que por fin nos permita dejarlo.
Los peligros del ocio en exceso
Foto: Dietrich Wegner
Me han leído quejándome lunes tras lunes de los tejemanejes del mundo laboral, ¿recuerdan?. Pues olvídenlo.
El ocio, cuando se convierte en costumbre y rutina, también tiene sus peligros. Se lo digo yo, que llevo 16 días de vacaciones y ocio por un tubo y encantado, hoygan, porque sólo faltan 14 días para volver.
Que sí, que ser papá me encanta y tal pero, o el pequeño Lord Byron empieza a andar, o a mi me tienen que hacer un transplante de columna urgente.
Me he dado cuenta después de todo que el ambiente laboral tampoco está tan mal, oye, con sus madrugones, el café cargado de media mañana, los compañeros bromistas…
Twistos. Digo yo, que mejor me concentro en disfrutar de lo que me queda, si eso…
KUSH, el soporte ideal para tus tetas
¿Harta de que el peso de tus pechos mientras duermes provoque pliegues que derivan en antiestéticas arrugas?
Necesitas algo de manera urgente para introducir en ese canalillo.
Si la barra de salchichón no te convence y el miembro de tu pareja es más parecido a un espárrago triguero tu solución es Kush Support.
Lo tienes disponible en varios tamaños y colores pero lamentamos informar que por ahora no tiene función vibratoria (por si se te estaban ocurriendo otros usos).
- [via] -
P.D.1: Sí, yo también conozco señores a los que les hacía buena falta.
P.D.2: No, no soy yo.
Cenicero con forma de ataud
La próxima vez que me embarque en la aventura de dejar de fumar es posible que busque este tétrico cenicero para que me ayude a apagar presto mis más que posibles recaídas.
[via]
Etiquetas: friki, regalos, salud | | 2 Comentarios

















