La penitencia del hedonista

Diana Scheunemann

Foto: Diana Scheunemann

¿Qué tal se encuentran después del fin de semana? Espero que mal.

No me malinterpreten, no les deseo nada malo pero los lunes catárticos indican fines de semana de excesos, la penitencia del hedonista, y eso, amiguitos, no tiene precio.

Echaba de menos quejarme los lunes y por eso hoy he traído otro lamento, inversamente proporcional, para que no se diga.

Cuanta falta hace un buen dolor de cabeza de vez en cuando, coño.

Twistos. [via]

Teletransportación y unas cervezas

Foto: Ellen von Unwerth

Permítanme ser breve, no tengo demasiado tiempo.

En esta época en la que parece que todo está inventado aún quedan ideas brillantes que podrían mejorar nuestras vidas.

Que estas ideas se les ocurran a los creativos de las agencias de publicidad me parece de lo más natural, al fin y al cabo nada acucia más el ingenio que el tratar de engatusar al prójimo.

¿Se imaginan, por ejemplo, poder disponer de un teletransporter en su lugar de ocio habitual? ¿No saben lo que es?

Cerveza Andes. Teletransporter. [Campaña completa]

Disfruten el fin de semana.

Acompañante perfecta

Arjan Benning

Foto: Arjan Benning

Después de todo hemos llegado al viernes sin que se aprecien lesiones evidentes ni en el alma ni en el cuerpo. El tiempo será el que juzgue nuestros desvelos.

Ahora es momento de tentarse las ropas, comprobar si la dignidad permanece intacta y buscar, en las escasas horas de calma, la evasión necesaria.

Conviene la compañía serena, el apego y reencontrarse en sus ojos. ¿Aburrido? No, será que me vuelvo viejo.

Ustedes verán. Cada cual que se lo monte a su gusto: no estoy yo aquí para buscarles a la acompañante perfecta, desde luego.

Stampede Beer. ¿Ésta se acerca?

El insomnio como opción vital

Martin Flamand

Foto: Martin Flamand

De un tiempo a esta parte mis letras se van corriendo detrás de lugares comunes que aborrezco, cuanta mediocridad.

Siempre he sido nocturno y alevoso, mis ojeras pueden confirmarlo. Tengo el insomnio escogido como una opción vital a pesar de no tener problemas para quedarme dormido.

Pero las noches, antaño honradas e ingenuas, se presentan ante mi esquivas y desconfiadas mientras el cursor parpadea anhelante en la pantalla, esperando esa palabra que no llega.

Por eso creo que es un buen momento para irme para cama, espero que el sueño se encuentre allí conmigo.
Buenos días a todos, por cierto.

Ikea.

De Navidad a Semana Santa

De navidad a Semana Santa

Ya sé que hace unos días que se acabó toda la historia pero oficialmente hoy es el primer lunes post fiestas y no sé si celebrarlo o echarme a llorar.

El que más y el que menos ya habrá mirado de reojo el calendario para ver cuando caen este año los Carnavales o Semana Santa. Pues no me lo digan, prefiero enterarme cuando falte poco para llevarme el alegrón.

Mientras, cruzaré los dedos cada vez que selle la quiniela para ver si por fin llega un lunes en el que deje de pensar en el viernes.

California Lottery.

El impulso equivocado

Foto: Achim Lippoth

Nunca han tenido la sensación de que siempre escogen la cola que avanza más despacio. Yo sí.

Además me temo que en mi caso no se queda en sensación: es la pura realidad.

Salvo en contadas ocasiones en las que, para despistarme, el sino que me impele a errar en las elecciones más simples me consiente un acierto, suelo decidir de manera nefasta para mis aspiraciones.

Y no importa el tiempo que dedique a la reflexión, como si me dejo llevar por un estímulo intuitivo o aconsejado por terceros bienintencionados. Tampoco me vale la psicología inversa, mi mente detecta de manera precoz mis intenciones y conspira para que me equivoque de nuevo.

De ahí que el hecho de seguir el impulso equivocado no constituya en si mismo una desgracia para mi. Es lo normal. Se trata de adaptarse y disfrutarlo como se pueda.

Sprite. El impulso equivocado. [via]

Que pasen un buen fin de semana, ustedes que pueden.

Juego: Avalanche, el pingüino del trineo

Antes del regreso a nuestras obligaciones diarias y mientras nos vamos recuperando de los excesos de estas fechas les traigo un juego sencillo para que se vayan metiendo en situación.

Tendrán que conducir a un pingüino a bordo de un trineo para ponerlo a salvo de la avalancha de nieve que se le viene encima a través de las montañas nevadas.

Acumularán puntos recogiendo peces y obtendrán ayuda en sus saltos a través de cohetes y teleféricos. No está demás en fases avanzadas echar un ojo al mapita que tienen a su derecha para saber hacia dónde van y no quedar atrapados.

Suerte, y que no les pille el toro.

Jugar a Avalanche

P.D.: Yo estoy tan torpe que no consigo pasar del nivel 5.

Propósitos imposibles

Foto: Diego Cadavid

Se acaba el año y observamos con pereza el tiempo que se ha ido. Los pobres seguimos sin ser ricos, ni siquiera de espíritu, y además hemos malbaratado los días como si fuesen dinero fácil, amor regalado.

Es la hora de los propósitos y hasta en eso nos quedamos cortos o nos pasamos: dejar de fumar, ser felices… Cuantas mentiras por favor, cuanto desatino.

¿Doce campanadas pueden cambiar tanto nuestras vidas?

Por qué no pensar en una docena de besos diarios y algunos amigos de vez en cuando.  Saber encontrar, mantener o desechar: vivir con intención. El resto vendrá rodado.

Cambiar si hay que hacerlo, por supuesto, pero mirando bien los cambios, guardando siempre una vela encendida para el diablo, por si acaso (los buenos propósitos son cosa suya, no lo olviden).

¿Cambiar? De verdad, ¿alguien quiere? Bueno, pues a mi permítanme encenderme el último cigarro del año.

Mercator Insurance. Lo siento, hay cosas que no cambian.

Feliz año nuevo.

Harto del frío

A la hora en la que estoy escribiendo estas líneas os puedo asegurar que tengo los pies más fríos que los de Walt Disney el día de su funeral.

Es lunes, tengo que trabajar, mañana no me va a tocar la lotería y sigue haciendo un frío del carajo.

Menos mal que siempre hay publicistas con buen gusto dispuestos a calentarnos las navidades.

Orangina. Shake that ass.

Regalos de navidad

Mujer tocando flauta

Hartos de nuestra vida, adocenada y llevadera, nos dejamos guiar por la desidia hasta que el aliento del abismo nos abrasa la cara. Nos va la marcha, sin duda.

Señores, se acercan días difíciles para los convencidos de las compras de última hora. Y sí, por supuesto, yo soy de los que aún no han comprado un puto regalo de navidad.

Con lo poco que me gustan a mi estas milongas… Tendré que malgastar un fin de semana buscando objetos cotidianos, juguetes absurdos y perfumes fresquísimos para cubrir el cupo y no quedar, aún más, como un antisocial.

No es un asunto baladí, compañeros. A pesar de mi racanería, el hecho de dar bien en las fotos del bautizo ha conseguido que mis compromisos vía ahijados se hayan multiplicado. Esto, unido al furor reproductivo en el seno de mi familia en el último lustro, complica y mucho la tarea del queda bien navideño.

Habrá que ir pensando en qué hacer con todos esos obsequios mientras no sean entregados…

Philips Massage.

P.D.: Y ahora, después del vídeo, vuelvan a mirar la foto de la chica con la flauta. ¿Ven como en las entradas baronrojianas todo está relacionado?

Etiquetas: Publicidad, regalos | | 1 Comentario

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