El amor en San Valentín: cuestión de detalle
Decía Flaubert que para ser feliz se precisaban tres condiciones: ser imbécil, egoísta y gozar de buena salud. Decía a su vez que sin la primera de ellas era imposible.
En el amor también han de cumplirse esos tres parámetros. La lucidez resta romanticismo y carcome la pasión del amante; la generosidad alimenta el capricho y el ego del amado; la enfermedad a ninguno de los dos ayuda y aunque no los separe tampoco contribuye al disfrute de la unión.
El amor es un concepto que en ocasiones nos queda muy grande. Manejarlo de manera conveniente es tarea complicada pues se mezcla con imponderables kafkianos. Nos obliga al pase largo, al hueco y sin mirar, puesta toda nuestra esperanza en que se haya comprendido la intención.
San Valentín está a la vuelta de la esquina. Es una fecha estúpida, por supuesto, pero que da motivo a esta reflexión: A pesar de la estupidez que supone, ¿es conveniente tener un detalle con la prójima? ¿No lo convierte eso en una transacción, un soborno, un negocio?
La respuesta está en la cita del bueno de Flaubert: en el equilibrio entre la idiocia y el egoísmo. Tener un detalle aunque sea idiota, para gozar de buena salud.
Centea. Doing more is in our nature. Fuentes: video | corazón
P.D.: Si quieren hacer un regalo por San Valentín pásense por la abacería, si no la enamoran por lo menos la emborrachan.
Mensajes de amor para romper el hielo
Conquistar a una mujer no es muy difícil. Conseguir transmitirle después lo que sentimos es más complicado.
Requiere constancia, sentido de la oportunidad y un poco de tacto, cualidades que en los hombres no abundan.
Aunque con el tiempo van disminuyendo sus pretensiones y expectativas con respecto a lo que esperan de una pareja y se hacen más realistas, no podemos esperar toda la vida.
Llegado el momento hay que impresionarlas, demostrándoles que estamos preparados para el compromiso. Como sólo nosotros sabemos hacerlo.
James Allen. Si quieres que se case contigo, mejor pídeselo con un diamante.
Manual de supervivencia masculino: Como hacer la colada
Si usted vive solo, poco que decir:
Escoja la ropa que considere sucia, métala en la lavadora, detergente, un programa al azar y listo. Si además la cuelga con pericia, una vez seca se la puede poner directamente sin necesidad de pasar por la plancha.
Si vive en pareja, la cosa cambia. Vayamos por partes:
1.- Período de selección: Las sábanas que heredó de su suegra no eran rosas antes de lavarlas ¿verdad? Pues no, a ella no le gusta que queden así.
Descubrirá que hay ropa blanca y de color y que no es buena idea mezclarla. Efectivamente, tendrá que poner dos lavadoras.
Este apartheid textil no es difícil de aplicar. Utilice esta norma básica: su ropa destiñe, la de ella no.
2.- Programa y Temperatura de la lavadora. Esto se mira en la etiqueta de la prenda. Esa que cortó cuando se la puso por primera vez y le molestaba en el cuello.
Un consejo: apréndase un programa fácil y poco agresivo (baja temperatura) y de ahí no se apee. Mejor lavar la ropa dos veces que hacer llaveros con su fondo de armario.
Por cierto, el lavavajillas hace mucha espuma. No lo utilice. Bajo ningún concepto. Aunque le guste ese aroma a limón.
3.- Tender la ropa. Aquí ha de estar atento a los gustos de su pareja. Puede que prefiera que la cuelgue de mayor a menor tamaño, boca abajo o boca arriba, con pinza en la costura o en la sobaquera, por colores o por orden alfabético. Puede que su preferencia cambie el día menos pensado. Esto es así.
No discuta, su método tiene un motivo y es mejor que el suyo. ¿Usted tiene método? No. ¿Pues entonces?
Con estos sencillos pasos usted ya está preparado para hacer la colada en su casa.
Puntomatic. Ellos también pueden. Por un mundo sin manchas.
Cuando se haya secado habrá que plancharla pero con su permiso, eso se merece otro capítulo.
Díselo con una taza
Quizá quieras aprovechar los regalos que suelen darse por estas fechas para enviar algún mensaje a tu pareja.
Si quieres pedirle que se case contigo, por ejemplo, no he visto ningún detalle más original que esta taza. La página dónde puedes conseguirla, Publicdesing, está en japonés pero para el amor no hay barreras idiomáticas que valgan.
Si aún no estás preparado para el matrimonio y lo que quieres es insinuarle que haga otra cosa para ti, esta es mi otra recomendación.
Desempolvando el viejo truco del ¿por qué no subes a tomar un café?
El otro sexo
Vivimos encadenados a los tópicos del sexo.
La sociedad ha creado una serie de mitos que deberían reconsiderarse para evitar frustraciones inútiles, expectativas infundadas y reproches estrafalarios.
Se supone que los hombres han de tener el talento de un martillo neumático en la pelvis, una libido florida e inagotable. Iniciativa, decisión y pedigrí de semental. Alardear de ello además es un deber genético.
A las mujeres se les pide sensibilidad, imaginación y desenvoltura. Una mezcla equilibrada de discreción, frescura y deseo. Que dejen las buenas maneras a los pies de la cama, sepan hacer y no digan dónde lo han aprendido.
No ha lugar a la timidez y la torpeza. Nada de dudas, momentos de soledad e inapetencia, aunque todo esto forme parte también del ser humano.
Repito, vivimos encadenados a los tópicos del sexo y a veces nos da por creer que somos los únicos.
Manix Condoms. El mundo no se va a acabar por el sexo.
Creo que debemos empezar a dejarnos de tonterías y quedarnos con las justas.
Manual de supervivencia: Ir de compras con su pareja
Llega un momento en la vida de todo hombre en el que su partenaire le pedirá que la acompañe para ir de compras.
No se deje engañar, no es una petición inocente. Se trata de una prueba dura y exigente que marcará en lo sucesivo muchas claves en su relación.
1.- Introducción:
Lo primero, si puede evitarlo no vaya. Sentará un precedente y después será más difícil poner excusas. Pero este manual no existiría si las cosas fueran tan fáciles.
Lo segundo, ha de saber que una mujer no necesita de la opinión masculina para escoger su vestuario. Si ese es el motivo que esgrime para pedirle que le acompañe, desconfíe.
Tercero: Si se porta muy bien ganará valiosos puntos en su relación, si lo hace muy mal puede que no quiera que la vuelva a acompañar. Esto es como el tute cabrón: no se quede en medio. Busque los extremos y saldrá ganando.
Cuarto: éste es un manual de máximos, haga lo contrario de lo que se expone en todos y cada uno de los puntos y puede que obtenga el tan deseado:
- No pienso volver a ir de compras contigo.
Pero ese objetivo es tan difícil que nadie puede garantizarlo sin que la relación se vaya al garete.
2.- Antes de salir de casa:
No haga planes basados en el discurso de su pareja. Ella dice que sólo necesita un pantalón y un par de bragas, usted piensa que eso no le llevará más de una hora. Mal.
No se haga ilusiones: sin expectativas es más fácil hacer frente al desencanto. El pantalón necesita botas y blusas a juego, las bragas sujetadores y así hasta el infinito.
3.- En la tienda:
Vamos a saltarnos las 2 ó 3 primeras en las que aún no ha comprado nada. Recuérdelas por que volverá a ellas en cuanto descubra que lo que más le gustaba estaba allí. Pero eso será después de horas de búsqueda. Paciencia.
Usted ya está en trance, por supuesto, hipnotizado por el hilo musical y el trajín de mujeres manoseando ropa. No es el único. Fíjese y reconocerá la mirada perdida de otros hombres en la misma situación.
Le parece haber visto a esa dependienta en otra tienda: el mismo peinado, la misma ropa, las mismas horas de solarium… No, la otra tenía menos culo.
Preste atención, es el momento de ir despertando:
- No te implicas Manolo. No me ayudas nada. Anda búscame una 38 pero en verde soraya.
- ¿La de Operación Triunfo?
- Deja, ya la busco yo. — Mirada asesina.-
Mal. Es el momento de demostrar que sí te implicas. ¿Y que se nos ocurre? Buscar desaforadamente. Dos veces mal. Nada de lo que le enseñemos va a gustarle.
Recuerde: no está aquí para elegir su ropa, está aquí para ver como ella la elige. Pero haga como si no lo supiera. Escoja prendas al azar y muéstraselas sin demasiado entusiasmo, ella hará el resto.
3-. En el probador:
Ha llegado la hora, sangre fría muchacho. Entrene su mejor cara de poker.
Ella ha cogido varias prendas y se dirige al probador. Le ha pedido que le acompañe para decidir.
Sólo le gustan una o dos prendas de las que lleva en la mano. Ella lo sabe, usted lo sabe, pero no habrá pistas.
Se prueba uno por uno los artículos, hace combinaciones. A usted le parece todo muy bien o todo muy mal o simplemente le da igual. Cállese y espere.
Esté atento a su lenguaje corporal, sus gestos, utilice su sentido arácnido, sus experiencias previas, rece lo que sepa. Le preguntará. Si escoge la prenda que a ella no le gusta le pedirá argumentos y usted no los tiene. Si los tiene no serán válidos, ergo, no los tiene. Juéguesela.
4.- En la caja:
Es la prueba final, el momento de morder almohada. Le duelen los pies, está cansado y con la guardia baja. Espabile.
Sepa que la cola ante la caja registradora nos dará tiempo para hacer el cálculo mental de la dolorosa y nos asaltarán las últimas dudas estúpidas, no las exteriorice:
- ¿De verdad necesitas esos zapatos? ¿No tienes una chaqueta azul idéntica a esa?
Por supuesto que no y por supuesto que sí. No sea patético.
Estírese ahora y marcará un gol antológico, aunque se deje la cara en el poste. Recuerde que sin dolor no hay gloria.
Las prebendas que obtendrá si es capaz de superar con éxito todas las pruebas son cosa de cada pareja pero sepa que no son acumulables y caducan con la siguiente salida de compras. Se siente.
Perpetrado por el barón rojo.
N. del A.: Este manual y sus personajes son de ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Resquemor, resentimiento y venganza
Pocas cosas me inquietan tanto como el resquemor.
Saber que alguien te la guarda. Con paciencia. Al cabo de la calle o del tiempo.
Vivir con una espada de Damocles esquiva e incierta levitando sobre nuestro destino, manejada por el odio desde el capricho ajeno.
Y qué peligro si ese resentimiento proviene de una integrante del gremio femenino.
Ya puedes rezar lo que sepas, no te servirá de nada.
Netflorist. Whatever you do, don’t forget. Anniversary reminders. Por si acaso repasen el calendario y nunca, nunca, repito: nunca les hagan caso cuando les digan que no quieren nada.
La foto de entrada es para una promoción de la revista femenina chilena Nosotras que nos queremos tanto y la vi en idea creativa, donde tienen más ejemplos.
Mantener la pasión a pesar de la rutina
Mantener la pasión y despistar a la rutina en la pareja a través del paso de los años no siempre es fácil.
Hace falta fantasía, imaginación y voluntad firme por parte de ambos para que la llama no se apague o por lo menos para encenderla de nuevo de vez en cuando.
Hoy es viernes, ya saben: el día del calentón. Así que busquen la disculpa que quieran pero no dejen de consumar con sus parejas. Es entretenido y no se gasta dinero.
Chevrolet. Cambio secuencial o automático. La esquizofrenia o la personalidad múltiple es una excusa tan buena como cualquier otra. Foto [via] | Anuncio [via]
Buscando a nuestra media naranja
Foto: Marco GrobPara mucha gente es muy difícil encontrar a su media naranja. Tanto como lo es para el resto mantenerla a nuestro lado, no se crean.
El azar, que esta semana marca el devenir de este blog, es fundamental también en este aspecto.
Podemos encontrárnosla sin buscarla y buscarla hasta desfallecer sin encontrarla. Pero no debemos descuidarnos y perderla si la encontramos.
Match.com . Your heart goes boom. Animación un poco noña, pero qué quieren, me ha gustado.
El final de un ciclo es el principio del siguiente
Acabo con este post el ciclo involuntario que inicie la semana pasada sobre la pareja recordando lo que ya comentaba, que a pesar de todo no hay nada escrito.
Mentira, hay mucho escrito pero nada definitivo. Lo queramos o no el azar domina nuestras vidas y así ha de ser.
El control de las emociones, además de difícil, favorece las úlceras de estómago y siempre es mejor la buena voluntad que las instrucciones precisas.
Telefónica Argentina. Duo. Marta y Miguel. Visto en Publicidad al día.
Y para coda y cierre un tálamo interesante para alegrar la vida conyugal.
Etiquetas: Publicidad, ego-reflexión, pareja | | 5 Comentarios





















