Prioridades masculinas a partir de la treintena
El paso de los años, y con ellos la transición desde la juventud a la madurez, trae consigo múltiples consecuencias a nivel psicológico en el varón adulto moderno, segmento en el que me hallo.
Se asume por fin la brevedad del placer y la frustración que producen los anhelos imposibles. Se renuncia a madurar completamente, quedando al capricho del individuo las responsabilidades que éste esté dispuesto a afrontar en su futuro inmediato.
Después de un proceso sistemático de eliminación del sentido del ridículo comienza la aceptación de la propia mediocridad y el esfuerzo estéril por disimularla.
Con estas alforjas y una cerveza en la mano no admitiremos jamás que nadie nos diga que somos bajitos, en todo caso, lo que sucede es que la gente nos ve con demasiada perspectiva, aunque no levantemos un palmo.
Ya ven que no pretendo hacer un análisis exhaustivo con esta entrada, pero me gustaría trazar algunas líneas maestras que demuestren que en el hombre, el torbellino de apetencias adolescentes se canaliza llegada la treintena en tres peticiones básicas, a saber:
1).- Comer bien
2).- Follar de vez en cuando, y
3.)- Que nos dejen en paz
Cubiertas estas necesidades el resto de la pirámide de Maslow nos la traerá al pairo y alcanzaremos una estabilidad que no se rompe hasta la senectud en la que, llegado el momento y siempre que se cumpla escrupulosamente el punto numero 3, estaremos dispuestos a prescindir de alguno de los dos primeros.
Esto también nos sucederá, aún en nuestra madurez, si estamos viendo un partido de fútbol.
Notables ausencias en la novena de abono
A uno le gustaría mantener el halo de misterio y leyenda del personaje adoptado como su leitmotiv.
Conservar hierático la postura y el porte en un palmo de albero mientras el morlaco del tiempo aprieta desde su furor salvaje e insaciable.
Pero la realidad se impone. Mis medias verónicas de antaño se van convirtiendo en capotazos sueltos festejados por el tendido. Añoranzas. El que tuvo retuvo, dirán, pero no hay vuelta atrás. Ni nostalgia posible.
Al barón lo contemplan largas noches de vino y rosas (más vino que rosas, bien es cierto) y le quedan puertas grandes por abrir pero ya no puede torear en todas la plazas. Qué peligro empezar a hablar en tercera persona llegado este punto.
Digan lo que digan hay un tiempo para cada cosa.
Sprite. Tatuajes. Obey your thirst.
P.D.: Valmont aparte de la entrada, le debo un brindis. Esta noche no va a poder ser, pero aún no me he cortado la coleta y el verano traerá grandes festejos.
Manual de supervivencia masculino: Como hacer la colada
Si usted vive solo, poco que decir:
Escoja la ropa que considere sucia, métala en la lavadora, detergente, un programa al azar y listo. Si además la cuelga con pericia, una vez seca se la puede poner directamente sin necesidad de pasar por la plancha.
Si vive en pareja, la cosa cambia. Vayamos por partes:
1.- Período de selección: Las sábanas que heredó de su suegra no eran rosas antes de lavarlas ¿verdad? Pues no, a ella no le gusta que queden así.
Descubrirá que hay ropa blanca y de color y que no es buena idea mezclarla. Efectivamente, tendrá que poner dos lavadoras.
Este apartheid textil no es difícil de aplicar. Utilice esta norma básica: su ropa destiñe, la de ella no.
2.- Programa y Temperatura de la lavadora. Esto se mira en la etiqueta de la prenda. Esa que cortó cuando se la puso por primera vez y le molestaba en el cuello.
Un consejo: apréndase un programa fácil y poco agresivo (baja temperatura) y de ahí no se apee. Mejor lavar la ropa dos veces que hacer llaveros con su fondo de armario.
Por cierto, el lavavajillas hace mucha espuma. No lo utilice. Bajo ningún concepto. Aunque le guste ese aroma a limón.
3.- Tender la ropa. Aquí ha de estar atento a los gustos de su pareja. Puede que prefiera que la cuelgue de mayor a menor tamaño, boca abajo o boca arriba, con pinza en la costura o en la sobaquera, por colores o por orden alfabético. Puede que su preferencia cambie el día menos pensado. Esto es así.
No discuta, su método tiene un motivo y es mejor que el suyo. ¿Usted tiene método? No. ¿Pues entonces?
Con estos sencillos pasos usted ya está preparado para hacer la colada en su casa.
Puntomatic. Ellos también pueden. Por un mundo sin manchas.
Cuando se haya secado habrá que plancharla pero con su permiso, eso se merece otro capítulo.
El mundo está lleno de gente insoportable
El buen insoportable tiene una voluntad férrea para serlo, por que a todo se aprende, pero se exige voluntad previa.
No lo duden: no hay quien los aguante desde pequeños pero después van perfeccionando su técnica hasta límites insospechados. Y se vuelven peores.
Para ello violan todas las normas tácitas de una convivencia pacífica:
1- No respetan tu espacio vital. Te tocan más de la cuenta despertando los instintos de defensa animal que todos llevamos dentro.
2- No respetan tu intimidad. Interrumpen tus conversaciones, hacen preguntas impertinentes y te dicen sin reparo como deberías llevar tus asuntos personales (las madres no cuentan).
3- No respetan nunca tus opiniones. Digas lo que digas, eso no es así. Y punto en boca. Se acabó.
4- No respetan tu sentido del humor. O no lo tienes o es una mierda, el problema nunca es de ellos: Te cuentan el chiste de mistetas dos veces y si no te ríes quieren explicártelo.
5- No se respetan a sí mismos y ese es el principal motivo por el que la gente acaba odiándolos.
Todos tenemos algún insoportable cerca: en nuestro trabajo, en nuestro círculo de conocidos, en la familia… y reconozcámoslo, estas son unas fechas jodidas para mandarlos a la mierda.
Cerveza Andes. El imbancable. Ya ven que se trata de un fenómeno internacional. [vía]
Hoy es el día de nuestro primer aniversario de boda
Hace un año que se publicó Este es el día de mi casamiento.
Permítanme la ñoñería friki de la imagen superior, un día es un día. Y hoy es el nuestro.
Este brindis va por nosotros.
“De orgullo y de miedo”. La lengua popular. Andrés Calamaro.
Consejos para las cenas de empresa en Navidad
La vieja costumbre de una reunión informal se ha convertido en la nueva liturgia establecida en torno a estas fechas tan proclives de por si a la hipocresía.
Como bien decía Chiringui en su, como siempre, certero análisis, si está dentro de nuestras posibilidades es conveniente huir, pero como en tantas ocasiones en nuestro trabajo, suele ser una batalla perdida.
Si al final se acude a la cena de empresa recomiendo tener presentes estas máximas fundamentales:
1º. Tus compañeros de trabajo no son tus amigos. Si lo son, no se trata de una cena de empresa, si no de la parranda de siempre con la disculpa de la navidad.
2º. No bebas como si te fuera la vida en ello, recuerda el punto nº 1: los cabrones tendrán tema de conversación durante meses.
3º. No le entres a tus compañeras de trabajo. Las probabilidades de éxito aumentan conforme van disminuyendo las de salir impune. Además, si te has pasado por el forro el punto nº 2 las guapas pasarán de tí y las feas te acosarán con más ahínco, cuidado.
4º. Evita las pruebas gráficas. Nada de cámaras. Recuerda los tres puntos anteriores: La foto en el corcho con los gayumbos en la cabeza intentando bailar con ella no le hacen ningún favor a tu futuro laboral.
5º. No hagas bote para tomar copas. O lo llevas tú o tendrás que beber al ritmo que lleva ese tío que pesa 40 kilos más que tú. Por encima siempre te pillará en el baño cuando se está pidiendo y después tendrás que tragarte el garrafón que te toque, echando por tierra el punto nº 2 y poniendo en serio peligro el 3º y el 4º.
6º. Huye sin despedirte. Llegado el momento, más pronto que tarde, difumínate, apaga el móvil, pilla un taxi y plántate en casa.. Ya dirás después que los perdiste, no te encontrabas bien o que son unos cabrones y se fueron sin ti.
Siguiendo estos sencillos pasos, en enero podrás seguir mirándole la cara a tus compañeros de trabajo e incluso puede que te encuentres en situación de vacilar a alguno de ellos que no ha seguido estas sencillas normas.
Boots. Here comes the girls. Un consejo, si trabajas aquí no me hagas ni puñetero caso. Y si no, tampoco.
Como no tengo amigos se lo cuento a google
Así es estimados lectores. La sociedad en la que vivimos ha creado numerosos inadaptados incapaces de manejarse en las relaciones personales.
Su aislamiento no merma sus necesidades de comunicación y como no tienen la paciencia suficiente para crear un blog le cuentan sus cuitas a Google. Éste en ocasiones los manda a mi página.
En entradas anteriores he intentado contestar alguna de las escabrosas preguntas que me planteaba el todopoderoso buscador, hoy procuraré asistir a estos atribulados navegantes:
estoy aburrido quiero navegar por internet en algo simpatico
Pues mira, hoy es tu día de suerte, bienvenido al blog del barón rojo.
El fin de semana me sento fatal
Pues a mí ni te cuento, aún me estoy recuperando. Los años es lo que tienen.
me enamore de un taxista cabron
No me digas más. A pesar de vuestra relación sentimental, después de llevarte a casa te quería cobrar la carrera.
Estube follando con la aspiradora
Vale. No eres el primero ni serás el último pero te recomiendo que no te encariñes con ella. Son muy absorbentes cuando se enamoran.
por que se produce la grima
Pues por cosas como las que me estás contando, por ejemplo.
Es lo que no parece
No, no, si a mí no tienes por que darme explicaciones.
JODER QUE CANSADO ESTOY
Si eres el de la aspiradora, perdona pero no me extraña.
¿como poner al baron sexy?
Pues con estas cosas desde luego no vas por buen camino
mi pareja navega mucho en Internet
¿Eres el taxista o la aspiradora? Da igual, tienes razón, tu pareja navega mucho en el internet pero además déjame decirte que ese no es el mayor de sus problemas.
Manual de supervivencia: Ir de compras con su pareja
Llega un momento en la vida de todo hombre en el que su partenaire le pedirá que la acompañe para ir de compras.
No se deje engañar, no es una petición inocente. Se trata de una prueba dura y exigente que marcará en lo sucesivo muchas claves en su relación.
1.- Introducción:
Lo primero, si puede evitarlo no vaya. Sentará un precedente y después será más difícil poner excusas. Pero este manual no existiría si las cosas fueran tan fáciles.
Lo segundo, ha de saber que una mujer no necesita de la opinión masculina para escoger su vestuario. Si ese es el motivo que esgrime para pedirle que le acompañe, desconfíe.
Tercero: Si se porta muy bien ganará valiosos puntos en su relación, si lo hace muy mal puede que no quiera que la vuelva a acompañar. Esto es como el tute cabrón: no se quede en medio. Busque los extremos y saldrá ganando.
Cuarto: éste es un manual de máximos, haga lo contrario de lo que se expone en todos y cada uno de los puntos y puede que obtenga el tan deseado:
- No pienso volver a ir de compras contigo.
Pero ese objetivo es tan difícil que nadie puede garantizarlo sin que la relación se vaya al garete.
2.- Antes de salir de casa:
No haga planes basados en el discurso de su pareja. Ella dice que sólo necesita un pantalón y un par de bragas, usted piensa que eso no le llevará más de una hora. Mal.
No se haga ilusiones: sin expectativas es más fácil hacer frente al desencanto. El pantalón necesita botas y blusas a juego, las bragas sujetadores y así hasta el infinito.
3.- En la tienda:
Vamos a saltarnos las 2 ó 3 primeras en las que aún no ha comprado nada. Recuérdelas por que volverá a ellas en cuanto descubra que lo que más le gustaba estaba allí. Pero eso será después de horas de búsqueda. Paciencia.
Usted ya está en trance, por supuesto, hipnotizado por el hilo musical y el trajín de mujeres manoseando ropa. No es el único. Fíjese y reconocerá la mirada perdida de otros hombres en la misma situación.
Le parece haber visto a esa dependienta en otra tienda: el mismo peinado, la misma ropa, las mismas horas de solarium… No, la otra tenía menos culo.
Preste atención, es el momento de ir despertando:
- No te implicas Manolo. No me ayudas nada. Anda búscame una 38 pero en verde soraya.
- ¿La de Operación Triunfo?
- Deja, ya la busco yo. — Mirada asesina.-
Mal. Es el momento de demostrar que sí te implicas. ¿Y que se nos ocurre? Buscar desaforadamente. Dos veces mal. Nada de lo que le enseñemos va a gustarle.
Recuerde: no está aquí para elegir su ropa, está aquí para ver como ella la elige. Pero haga como si no lo supiera. Escoja prendas al azar y muéstraselas sin demasiado entusiasmo, ella hará el resto.
3-. En el probador:
Ha llegado la hora, sangre fría muchacho. Entrene su mejor cara de poker.
Ella ha cogido varias prendas y se dirige al probador. Le ha pedido que le acompañe para decidir.
Sólo le gustan una o dos prendas de las que lleva en la mano. Ella lo sabe, usted lo sabe, pero no habrá pistas.
Se prueba uno por uno los artículos, hace combinaciones. A usted le parece todo muy bien o todo muy mal o simplemente le da igual. Cállese y espere.
Esté atento a su lenguaje corporal, sus gestos, utilice su sentido arácnido, sus experiencias previas, rece lo que sepa. Le preguntará. Si escoge la prenda que a ella no le gusta le pedirá argumentos y usted no los tiene. Si los tiene no serán válidos, ergo, no los tiene. Juéguesela.
4.- En la caja:
Es la prueba final, el momento de morder almohada. Le duelen los pies, está cansado y con la guardia baja. Espabile.
Sepa que la cola ante la caja registradora nos dará tiempo para hacer el cálculo mental de la dolorosa y nos asaltarán las últimas dudas estúpidas, no las exteriorice:
- ¿De verdad necesitas esos zapatos? ¿No tienes una chaqueta azul idéntica a esa?
Por supuesto que no y por supuesto que sí. No sea patético.
Estírese ahora y marcará un gol antológico, aunque se deje la cara en el poste. Recuerde que sin dolor no hay gloria.
Las prebendas que obtendrá si es capaz de superar con éxito todas las pruebas son cosa de cada pareja pero sepa que no son acumulables y caducan con la siguiente salida de compras. Se siente.
Perpetrado por el barón rojo.
N. del A.: Este manual y sus personajes son de ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
El sustituto del Barón Rojo
Como ya he comentado durante la semana me voy de vacaciones.
En mi ausencia dejaré al individuo de la foto encargado de actualizar el blog. Como es de la familia no me cobra un duro.
Seguro que sus entradas son tan buenas como las mías, si no mejores, pero no esperen que responda a los comentarios. Lo conozco y es poco dado a entablar conversaciones. A mi regreso yo me ocuparé del correo.
Denle cuartelillo que está empezando y no se me desmanden que los conozco. Si se aburren pueden fisgonear en mis archivos y en mis viejas entradas, seguro que algo interesante encontrarán.
Hasta dentro de una semana.
Sexy y barrigón
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Foto: Joshua Rubin
Hay que empezar el lunes con fuerza, creyéndoselo de veras. De nada vale autocompadecerse por el trabajo, el mal tiempo o los kilos ganados.
Tengo unas vacaciones a la vuelta de la esquina, cerveza fría esperándome en cualquier bar y colegas con los cuales tomármela sin preocupaciones.
A veces hay que levantarse de la cama de un salto y tomarse la vida tal como viene.
Empieza una buena semana para mí.
Verás como viene alguien a jodérmela.
[La canción es "Sexy & Barrigón" de Andrés Calamaro, de su último disco La Lengua Popular]
P.D.: Por cierto, ha ganado Kimi Räikkönen el mundial de F1. Como ya decía hace 2 años, uno de los nuestros.
Etiquetas: ego-reflexión | | 4 Comentarios












