Anticipando celebraciones

helianthus

He decidido celebrar mis primeros 5 años blogueando con 15 días de antelación, por si acaso se me ocurre dejarlo.

V aniversarioDespués de todo este tiempo, 1500 entradas, 7000 comentarios, un montón de visitas y tal… he comprobado que mi necesidad de dar la tabarra tiene el contrapunto perfecto en ustedes, puñadito de incautos que permanecen fieles a mis bandazos cibernéticos.

No les voy a dar las gracias por que no las merecen.

Así como también les digo que todo este trabajo está suficientemente amortizado con sus visitas.

Si no existiesen los blogs estaríamos dando la brasa de algún otro modo así que disfrutemos mientras podamos del invento.

Publicidad Speedy Caralibro

¿Lo vamos a arreglar entre todos?

a joderse tocan

Visto en Halón Disparado

El viaje del blogger.

Hugh Kretschmer

Foto: Hugh Kretschmer

Alejado de imposturas que delatan más que ocultan mantengo el seudónimo por pereza y costumbre.

Apenas me queda espacio para la lírica extrema, por la que hubiera asesinado con gusto hace tiempo, y la búsqueda de lo intangible me lleva con frecuencia a distracciones banales, callejones sórdidos y fetiches personales.

Por el camino: vanidad por un tubo, algunos palmeros y salir convertido en el mismo hombre, casi cinco años más viejo.

No sé si hacían falta estas alforjas, pero uno es previsor y ya se sabe.

Mini

No se preocupen, sigan a lo suyo.

Vicios confesables

York Christoph riccius zorrita

Foto: York Christoph Riccius

No me miren así. He ido depurándome hasta quedar sentado delante de este monitor como si fuera mi último vicio confesable.

Miro al teclado como un analfabeto. Debajo de sus teclas se hallan las palabras precisas pero no acierto a encontrar el orden, un patrón, ese código imprescindible. Se me escapa.

Apenas me quedan balas, no recuerdo mi última copa y me miran en los espejos adultos que no me reconocen.

Mi identidad digital forma parte de un bestiario inmenso plagado de brillante mediocridad: crisol de amalgama y desahogo. Y me siento a gusto.

Ya ven, a veces necesitamos corretear desnudos, no pregunten porqué.

Kinepolis

Un tipo normal

Puto amo

Mi parálisis creativa se ha vuelto tan acuciante que amenaza con afectar al resto de mis capacidades.

No es porque yo lo diga, pero hubo un tiempo en el que era bastante ingenioso. Unan eso a mi enorme atractivo y podrán imaginarse por qué fracasé completamente en los estudios.

Una vez que conseguí reconducir la situación – no sin esfuerzo- arraigó en mí la idea de que era un tipo normal, sin ninguna particularidad que me significara como alguien especial. ¡Fue un shock! Afortunadamente, no pasó mucho tiempo hasta que volvió a generarse la confianza que siempre me he tenido.

En la actualidad he conseguido entablar una buena relación entre mi yo idealista y mi yo realista. El primero soy yo en estado puro, sin limitaciones. El segundo me sirve para nadar hacia mis sueños sin ahogarme.

Precisamente eso, nadar sin riesgo de ahogarme, me convierte en uno más. ¿Merece la pena?

Oky.

Propósitos imposibles

Foto: Diego Cadavid

Se acaba el año y observamos con pereza el tiempo que se ha ido. Los pobres seguimos sin ser ricos, ni siquiera de espíritu, y además hemos malbaratado los días como si fuesen dinero fácil, amor regalado.

Es la hora de los propósitos y hasta en eso nos quedamos cortos o nos pasamos: dejar de fumar, ser felices… Cuantas mentiras por favor, cuanto desatino.

¿Doce campanadas pueden cambiar tanto nuestras vidas?

Por qué no pensar en una docena de besos diarios y algunos amigos de vez en cuando.  Saber encontrar, mantener o desechar: vivir con intención. El resto vendrá rodado.

Cambiar si hay que hacerlo, por supuesto, pero mirando bien los cambios, guardando siempre una vela encendida para el diablo, por si acaso (los buenos propósitos son cosa suya, no lo olviden).

¿Cambiar? De verdad, ¿alguien quiere? Bueno, pues a mi permítanme encenderme el último cigarro del año.

Mercator Insurance. Lo siento, hay cosas que no cambian.

Feliz año nuevo.

Indiferencia

Foto: Morten Borgestad

¡Pues no esperaba yo esto, no! Tras publicar mi primera entrada, al día siguiente me pasé buena parte de las horas que paso haciendo que trabajo conectándome a Internet para ver qué comentarios hacían ustedes.

¡Aún es muy pronto!– me decía yo. -¡Por la tarde escribirán más!- Pensaba ingenuamente. – ¡Tal vez mañana! – me repetía a mí mismo. – ¡Seguro que no tienen tiempo ahora mismito pero están deseando buscar un hueco para hacer comentarios! – ¿? ¿? ¿? ¿?

¡Pues no esperaba yo esto, no! ¡¡¡ Indiferencia!!!! ¿¿Acaso existe mayor desprecio??

No me cabe duda que uno de los problemas es escribir en donde escribo. Este blog tiene una capacidad limitada para atraer mentes pensantes.

¡Pues sí, pues sí! Me los imagino a ustedes sentados delante de un ordenador, babeando, con el bocata de choped en un lado del escritorio y la revista Penthouse en el otro.

¡Si hasta seguro que siguen viviendo en casa de sus madres! ¡¡¡¡PERDEDORES!!!!! ¡¡¡PUTOS VAGOS!!!!

Verán señores. La cosa no funciona así. Lo único que tienen que hacer es mover los dedos individualmente para escribir algo coherente con el teclado. – No pasa nada por que alguna vez utilicen la mano para otras cosas.-

Después de esta diatriba que espero les haya resultado de todo menos INDIFERENTE, permítanme que les diga algo:

PERDÓN.

No piensen mal. Soy nuevo aquí y mi autoestima no es tan elevada como para pretender ser cínico, brillante o hilarante con una única entrada. Tampoco soy tan imbécil como para ungirme de la autoridad moral que me permita indicarles lo que deben hacer con su tiempo.

Mi intención no es otra que provocar. A veces un debate, otras una reflexión, algunas críticas o, simplemente, una sonrisa. También acepto provocar rechazo. Lo dejo a su elección. Pero aparquen la indiferencia.

Aún no nos ha dado tiempo a conocernos, pero poco a poco espero que nos vayamos pillando el punto.

El valor de una cena

cenas sepulturas

Entrada escrita por Oky

He decidido escribir esto prácticamente del tirón. Y lo he decidido porque sé perfectamente que voy a tardar mucho en estar conforme con lo que ponga aquí. Evitaré así realizar un retoque en esta palabra, otro en aquella frase, borro el párrafo éste y el otro lo subo dejándolo entre el primero y el tercero. (Ya sé que sería más fácil decir “de segundo”, pero soy así de complicado).

A lo que iba. En primer lugar permítanme presentarme. Me llamo OKY. Y me llamo así desde hace mucho tiempo, antes de esta locura de los blogs, Internet y pollas. He pensado que podría ponerme un nombre diferente, más poético, un estilo como el del titular que me aloja, pero cuando uno tiene un ego como el mío resulta inevitable exponerse al ojo público de frente. Así, si vienen bien dadas mi orgullo me permitirá pasar un par de días de buen humor, satisfecho conmigo mismo. En caso contrario, quizá sea la última vez que me dirijo a ustedes, pues sus críticas reforzarán mi tesis de que no están preparados para esta dosis de talento que me permito ofrecerles esporádicamente, cuando me salga de los huevos. Es lo bueno de tener un jefe que sólo te paga una cena.

Y he aquí el tema principal de la entrada. (Habrán podido comprobar con qué destreza he omitido el asunto y lo he soltado como quien no quiere la cosa. ¡Lo he clavado!)

UNA CENA. Ni más, ni menos. Ya sé que en principio esto habla mal de mí. Si por una cena soy capaz de escribir esta parrafada, por una cantidad considerable pongo el culo en pompa y grito todo el rato: “oh yeah, you fucking good”. Pero a pesar de que considere que todos tenemos un precio (lo cual me servirá en algún momento para una nueva entrada) les puedo asegurar que mi precio para ese caso sería mucho más elevado. (Mínimo un fin de semana en una casa rural perdida, entre Padrón y Lestrove. Y la habitación con baño, ¿eh? –No como la otra vez.-)

En fin, UNA CENA. Para algunos, ya hablando en serio, una cena no tiene más significado que el implícito. En este caso, UNA CENA significa la promesa de un encuentro que el tiempo convertirá en ineludible, en una cita fija a la que nos agarraremos cuando la vida nos lleve por caminos aún más dispares. Un momento de evocación de recuerdos, de creación de más recuerdos, de retomar el viejo humor socarrón que compartimos en la adolescencia o, simplemente, de alzar nuestras copas y brindar por poder reunirnos un año más.

En el mejor de los casos, UNA CENA significará una herencia. Un momento, un sentimiento, una forma de ver la vida que podremos dejar a nuestros hijos. Nos conocerán por nuestros actos, los buenos y los no tan buenos, y nos recordarán a través de ellos. Y con suerte volverán a reunirse evocando sus recuerdos y creando otros nuevos.

Bueno, ya me he dejado llevar por mi lado poético. Como dije al principio, voy a escribir esto del tirón y no voy a borrar nada. Sino, el párrafo anterior se iba tomar viento. ¿He dicho yo “nos conocerán por nuestros actos”? Joder, si mi mujer permitiera que me conocieran por mis actos menos buenos mi círculo social sería aún mucho más estrecho de lo que ya es.

Mi mujer, este tema podría dar para veinte entradas.

Ya veremos si tengo paciencia para eso.

O si ustedes la tienen conmigo.

Nuevo colaborador en El Barón Rojo

¿Nunca se han despertado con resaca, preguntándose en dónde habrían acabado la noche, y de quién coño era ese codo que tenían en la cara?

Me alegro, sea cual sea la respuesta.

Mañana me despertaré con una entrada firmada por otra persona en El Barón Rojo.

El acuerdo de colaboración se llevó a cabo de noche y bajo los efectos del alcohol, como no podía ser de otro modo: buena parte de las grandes decisiones en mi vida las he tomado así, y no todas me han salido mal.

El nuevo colaborador se llama Oky. Colega mío desde que perdí el uso de razón.

Sólo me ha pedido una cena a cambio de escribir aquí y aún estoy dudando si me ha salido caro o barato. Me voy a servir otro chupito, creo que me va a hacer falta.

Las páginas de enlaces, en huelga

A descargar al puerto

Las principales páginas web de enlaces a torrents y archivos para descarga directa han decidido echar el cierre en señal de protesta y hartas por el acoso al que están siendo sometidas, tanto por las sociedades que protegen los derechos de autor (SGAE), como por el Ministerio de Cultura.

-Hasta ahora hemos permanecido callados porque estábamos a lo nuestro y tal, pero llega un momento en que se te inflan las pelotas y dices hasta aquí.

Como ya se hiciera con el dichoso manifiesto, a través de Google Wave, los responsables de las páginas y foros que fomentan el intercambio de música, películas y series a través de la red se pusieron de acuerdo para chapar sus negocios.

-Ha sido complicado, por que lo del Google Wave no hay Dios que lo entienda, pero al final hemos dicho: A tomar por culo, el que quiera ser escuchado o visto que se lo curre y convenza a la peña para que se dejen lo menos 20 euros en un CD o DVD. A partir de ya, pasamos de distribuirles su trabajo por la cara.

Las reacciones desde el mundo de la cultura no se han hecho esperar. Uno de los interpretes que la semana pasada más despotricaba sobre este tema declaraba a nuestra redacción:

-Tampoco era eso, hombre, que se lo toman todo a la tremenda. Personalmente, yo quería salir en la tele y de paso mirar a ver si caía alguna subvención.
Ya me veo teniendo que repartir las letras de mis nuevas canciones antes de los conciertos para que la gente se las sepa.

También el mundo audiovisual ha querido pronunciarse y el responsable del merchandising de uno de los principales estudios cinematográficos directamente se ha cagado en la perra:

-¿Están de coña o qué?. Si sólo van a ver las películas los que pagar por ir al cine ¿A quién le coloco yo ahora los muñequitos y las ediciones especiales?
Que se dejen de historias: nosotros nos hacemos los indignados, ellos siguen a lo suyo y los pequeños autores que se pudran en la miseria, como ha ocurrido de toda la puta vida.

No hay declaraciones desde el Ministerio de cultura: la ministra estaba inaugurando el mismo museo del otro día y el presidente Zapatero dijo que él no sabía nada, y era cierto.

Desde esta redacción hacemos una llamada a la calma, el mundo del porno ha dicho que ellos van a continuar, con lo cual, la comunidad internauta está tranquila y sigue con sus jueguitos en Facebook y sus piques en Twitter, como si nada pasara.

Etiquetas: Noticias del Mundo, ego-reflexión, humor | | 5 Comentarios

Entradas posteriores →