Las comparaciones son odiosas, e inevitables

Rubia sin tetas

La envidia es ese sentimiento de anhelo y tristeza por el bien ajeno que combina el deseo permanente de aquello de lo que se carece con la rabia, la admiración y el dolor por lo que los demás tienen.

Al final, los blogs están hechos por humanos y, parafraseando a Terencio: nada de lo humano les es ajeno .

Digo esto por que leo muchos y desde hace muchos años y creo que después de la vanidad, la envidia es uno de los defectos que más cantan en la bloguesfera hispana, y me atrevería a decir que en la mundial.

Basta, por ejemplo, que se abra cualquier nuevo ranking de blogs para que corramos como locos (me incluyo, conste) a medírnosla con fruición para quejarnos acto seguido de la vara de medir. Que si pesan mucho los enlaces, que si más pesan los años, que si más larga la mía, vale, pero la mía está mejor hecha…

Creo que nos tomamos demasiado en serio a nosotros mismos.

Yo por mi parte he dejado de compararme con nadie, ahora soy un Narciso, enamorado permanentemente de la imagen que me devuelve el espejo.

Lo peor es que estoy empezando a sentir envidia de mi mismo.

Petco. For fashionable pets.

Blog: El escritor porno

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Hoy vengo a recomendarles un blog que ya ha dejado de publicarse pero que quizá por ese motivo es el mejor momento para visitarlo. Me explico.

El escritor porno es una novela que ha llegado a su fin. Por lo tanto lo mejor será prescindir de sus últimas entradas y bucear en el archivo hasta la primera, para poder leérselas todas de un tirón.

Trata las desventuras de un joven escritor que se ve obligado a redactar textos para una revista pornográfica a su llegada a Barcelona. Esta actividad es una mera anécdota pues pronto su vida sentimental toma el protagonismo y nos conduce por mujeres que todos hemos conocido o nos hubiese gustado conocer, por relaciones vibrantes, magnéticas. Un pedazo de su vida.

No les voy a mentir, no soy objetivo ni puñetera falta que me hace. He intentado acabar con la cerveza coruñesa más de una noche en compañía de su autor, el Vizconde Valmont, hasta que en una de esas borracheras ocasiones le sugerí que publicara su maldita novela en formato blog para así poder leerla de una vez.

Puede que no sea la manera más cómoda para seguir una novela clásica pero la capacidad autocrítica de Valmont le ha permitido una interacción con sus lectores que ha afilado su prosa, puliendo un talento inagotable para los diálogos cotidianos.

Espero con ansiedad su próxima novela sr. Valmont.

Con ustedes el escritor porno.

Si les gusta, por un módico precio, pueden comprar su versión en papel en este enlace.

Etiquetas: Publicidad, animales, blogs, ego-reflexión | | 7 Comentarios


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