Vicios confesables
Escrito por El Barón Rojo el 5 febrero, 2010
Etiquetas: ego-reflexión, Publicidad
Foto: York Christoph Riccius
No me miren así. He ido depurándome hasta quedar sentado delante de este monitor como si fuera mi último vicio confesable.
Miro al teclado como un analfabeto. Debajo de sus teclas se hallan las palabras precisas pero no acierto a encontrar el orden, un patrón, ese código imprescindible. Se me escapa.
Apenas me quedan balas, no recuerdo mi última copa y me miran en los espejos adultos que no me reconocen.
Mi identidad digital forma parte de un bestiario inmenso plagado de brillante mediocridad: crisol de amalgama y desahogo. Y me siento a gusto.
Ya ven, a veces necesitamos corretear desnudos, no pregunten porqué.
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