La vida en pareja
Escrito por El Barón Rojo el 20 noviembre, 2008
Etiquetas: ego-reflexión, pareja, Publicidad

Foto: Alberto Callari
La vida en pareja: esa fantástica manera de ir perdiendo costumbres licenciosas…
En los portales de las despedidas, cuando empieza a anhelarse el contacto íntimo, cotidiano y trivial de los domingos por la tarde nadie sospecha de futuras rutinas descarnadas.
Ese gen atávico que nos empuja a encamarnos con premura y sin reflexión con cualquiera, muta en algún momento extraño hacia un impulso monoparental, evolutivamente desaconsejable a todas luces, y nos deja prendidos de manera irremisible y anacrónica a unas faldas que nunca menguan con los años.
Elegimos ser golpeados hasta la muerte por un pañuelo de seda perfumado, ordenar las camisas por colores, satisfacer nuestros instintos con sucedáneos, sentirla para siempre profundamente cerca. Por amor.
El pasado, nuestra anterior existencia, se recuerda desordenado e irreal, un abismo de anarquía al que sólo nos asomamos, muy de vez en cuando, por el placer de volver a sentir de nuevo ese vértigo intuitivo, feroz y primario de la libertad no deseada.
Frizze. Dos gotitas de agua.
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4 comentarios en “La vida en pareja”
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Es el blog de el Barón Rojo una de esas pequeñas sorpresas que depara la red de vez en cuando, una de esas páginas por las que merece la pena dejarse caer. En medio de tanta página insulsa y poco afortunada de blogeros aburridos que no saben que sacar ya, el Barón Rojo acepta el reto casi a diario y lo hace sorprendiendo cada vez. Evidentemente no voy a ser yo quien entre cada día a ver que nuevas locuras se le han ocurrido, pero de lo que no cabe duda es que goza de un inmenso público y de que le siguen no poco incondicionales.
Personalmente nunca entendere a toda esta “familia” de blogeros (iba a llamarla fauna, pero me dio no sé qué), que reconocen abiertamente no leer otra cosa que blogs, casi siento lástima por ellos, y sólo me redimen páginas como esta, que pocas veces falla.
¿Cómo puede imaginarse uno al Barón Rojo?
Tal vez sea un pelirrijo pecoso que frisa la cuarentena, con estilo postadolescente, camisetas de Zara con superhéroes y fanático de los juegos de rol, tal vez sea una chica exuberante que juega a ser hombre, puede que sea una factoria de blogs creados industrialmente por negros esclavizados o a lo mejor se trate de un padre de familia, un Barón, un caballero vamos, felizmente casado, puede que con retoño incluído.
Da igual, espero que el Barón Rojo nos siga sorprendiendo con esos juegos simples y adictivos, esa publicidad inspiradora y, sobre todo, más que nada, con ese estilo literario de Mike Hammer blogero, medio cínico y medio cansado que hace que quien entra en su página se sienta como en su propia casa.
¡Salud y Tasca!
El video sa parao