Alcohol, tu responsabilidad es el límite
Escrito el 8 Agosto, 2008
Etiquetas: Publicidad, alcohol, cerveza, salud

Desde que el ser humano descubrió que fermentando o destilando determinadas sustancias (e ingiriéndolas posteriormente) eran capaces de cambiar su percepción del mundo, mejorándolo sensiblemente, no ha dejado de hacerlo en ningún período histórico.
Poco le ha importado saber que esa percepción era falsa, detalle que se podría discutir en profundidad desde un punto de vista filosófico, o la deriva autodestructiva de ciertos consumos, su penalización social o las previsibles consecuencias físicas.
La necesidad de desinhibirse y recibir ese empujón de lucidez y elocuencia mientras se abrazaba a sus semejantes entonando cantos regionales ha prevalecido ante las campañas preventivas y la sensatez.
Uno, que se hace mayor y que por desgracia lleva demasiado tiempo sin encadenar tres cervezas seguidas, recuerda sus cogorzas sin excesivo orgullo pero con la dignidad del borracho.
De todo se aprende y en ocasiones, para encontrar nuestros límites, tenemos que rebasarlos a lo ancho y a lo largo.
Después, el tiempo y las ganas hacen el resto. Pero sin moralinas que ya vamos mayorcitos y la abstinencia me sienta fatal.
Alcohol. You wouldn’t start a night like this, so why end at that way?. Si yo te contara…
Por supuesto, el coche, ni tocarlo. Disfruten el fin de semana.
Entradas (supuestamente) relacionadas:
Comentarios
4 comentarios en “Alcohol, tu responsabilidad es el límite”
Gravatar: Personaliza tus comentarios con una imagen.
Deja tu comentario














¡Tremendísimo!
Siempre moderación, amiguete…
Y a mí que eso de desinhibirme me da como miedo… miedo que intento incultar a mi prole, para no encontrarme con sorpresa o el disgusto de una hija cogorza perdida y en una situación vergonzante…
Ya crecerá el baroncito, ya llegarán las horas de moralinas paternales…
Negocie con la Baronesa, salga a la calle, aspire hondo y sea un tabernero como dios manda! Le estamos esperando!
Rufo moderación sí, pero siempre, siempre…
Marsu como siempre, puede que tenga usted razón.
Sr. Conde mañana nos vemos
