La voluntad, el sacrificio y la línea
Escrito por El Barón Rojo el 10 junio, 2008
Etiquetas: animales, Publicidad
Como en todos los inicios de temporada de verano me lleno de buenos propósitos y me convenzo de que tengo que perder un par de kilitos para que mi figura apolínea luzca en todo su esplendor.
Me da por calcular, así por encima, las calorías que debo eliminar, el ejercicio físico que tengo que comenzar a hacer… y todos los años acabo ganando más o menos lo que se suponía que iba a perder.
Ése es mi sino. He de afrontarlo. Si el Sumo Hacedor hubiese querido a un Barón fino como una pluma no me habría dado mi pasión cervecera y de paso me habría dotado de un espíritu de sacrificio del que carezco.
Con la misma, hasta es posible que me diera por tener un perro. Para sacarlo a pasear, digo.
Ikea. Removable, washable covers.
P.D.: La imagen del chocolate que te recuerda las calorías la vi en Sucede. El vídeo de Ikea, ya no me acuerdo.
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Comentarios
4 comentarios en “La voluntad, el sacrificio y la línea”
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Eh Barón, cuidado con que le aparezcan los michelines nomás!
… Y felicidades por el 4 a 1 contra los rusos
Si te sirve de consuelo a mi me pasa lo mismo
La imagen de la tableta… que agobio!!!
Calla, no me recuerdes… que llevo todo el año adelgando y cuándo decido mantenerme en el peso porque llega el veranito empiezo a engordar sin hacer nada para hacerlo… ¡Una maldición es!
Dino me temo que los michelines ya están aquí …
Paranoias a mí la tableta más que agobiarme me da un hambre
Jill el verano engorda, es definitivo.