El querencia inexplicable por las mascotas obesas
Escrito el 23 Enero, 2008
Etiquetas: Publicidad, animales
Comparto con los peces (ellos con la comida, yo con la bebida) ese impulso irresistible de tragar todo lo que nos pongan por delante, aún a riesgo de poner en peligro nuestra integridad física.
La diferencia está en que yo soy el que debería saber parar.
Un animal gordo es como un pecho muy siliconado: puede resultarnos agradable a la vista un rato pero es antinatural.
A pesar de ello mucha gente sigue atiborrando a sus mascotas hasta límites grotescos.
Fat Pet. Hilfswerk Austria. [vía]
Entradas (supuestamente) relacionadas:
Comentarios
10 comentarios en “El querencia inexplicable por las mascotas obesas”
Gravatar: Personaliza tus comentarios con una imagen.
Deja tu comentario





















Hemos llegado a tal nivel de inconsciencia, que existen productos dietéticos para animales.
Y no voy a ser demagogo citando el hambre que pasan seres humanos en otras partes del mundo.
Las mascotas engordan cuando las castran, sobre todo los gatos. Es asqueroso.
Y, puede que sea demagogia, RuFo, pero a mí también me da grima ver tanto animalito amorosamente cuidado: me da por hacer números, aunque no sólo derrochamos en ellos: habría para todos si nos empeñáramos, pero no quiero hablar de política.
Espantoso, eso es mal trato animal!!!
¿Se puede denunciar?
Pobres animales…
Como veterinaria, estas imágenes me hacen pensar en una de las torturas por pecado capital de la película Seven…tortura que yo prescribiría como tratamiento para los amos de esos pobres bichos. Parecen patos de hacer foie. Son animales transformados en humanos, asumiendo sus vicios.
Pobrecitos. De todos modos, habría que ver cómo están los dueños…
RuFo y humo demagógico o no, el anuncio es precisamente para conseguir donaciones para niños necesitados.
ana sinceramente, no creo.
Marsu y Markesa no estoy tan seguro de que los amos también estén gordos. En muchos casos imagino que será el no saber medir o no saber decir que no a la petición de comida. También les pasa a algunos padres. No lo justifico, conste.
Joder!
Empecé a ver el vídeo, y como eran nada más que imágenes de gatos gordos bajé a dejar el comentario…
RuFo eso te pasa por impaciente
Seguramente esos dueños estarán la mar de contentos pensando que atiborrandoles de comida los hacen felices y no se dan cuenta realmente del daño que le están haciendo.
P.D: Que mal ha sonado esa frase del “impulso irresistible de tragar todo lo que nos pongan delante” jeje
Public Enemy tienes razón, suena fatal