La boda de un amigo
Escrito el 6 Agosto, 2007
Etiquetas: ego-reflexión
Permitan que hoy me ponga sentimental.
Recuerden que éste es un blog personal, un pretexto para comunicarme de otra manera con mis amigos. Con los que conozco y con los que no.
Y para el primero de ellos, históricamente hablando, se acerca el día de su boda.
En aquellas mañanas de instituto en las que soportábamos al alimón el peso de nuestra columna forjamos una complicidad de viejos tahures que se afianzó entre pirámides de pacharán y peceras de cerveza.
Nos conocemos los guiños y las trampas, los chistes malos y el talento adsurdo para malgastar palabras esperando una novela que nunca llega.
Espero que no vuelva a nevar jamás en agosto colega y que te cuiden la sonrisa hasta que pierdas los dientes.
Seguiremos siendo las malas compañías, el uno con el otro, mientras nos quede algún garito abierto para poder cerrar.
Entradas (supuestamente) relacionadas:
Comentarios
7 comentarios en “La boda de un amigo”
Gravatar: Personaliza tus comentarios con una imagen.
Deja tu comentario




















Vaya! el sábado también estuve en ese plan pues se casó un amigo que todos pensábamos estaba a años luz de eso!
jajaja
Enhorabuena Oki!
Espero que le vaya muy bien en esta nueva etapa. Va a ser el mismo amigo, sólo que con costumbres nuevas!!!!!!!!
Un abrazo, Baron!!!!
Felicidades, o .. no se si felicitarle, te veo algo tristón amigo.
Dino nos va tocando a todos
sr. conde alzaré mi copa por usted en el convite
wonder eso no lo dudo y tampoco creo que le cambien tanto las costumbre
legado no me malinterprete, lo que me pone melancólico es el paso del tiempo. Su boda es una gran noticia. Estoy convencido de que será muy feliz.
Yo me apunto a lo de la borrachera, con permiso de mis transaminasas.
Nos vemos muy pronto.
[...] traigo hoy, primero por que se la debía a alguien desde hace mucho tiempo, y segundo por que había que empezar septiembre con buen [...]